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Como barco a la deriva

  • Foto del escritor: Lorena Gaviño
    Lorena Gaviño
  • 3 feb
  • 7 Min. de lectura

Actualizado: 4 feb

Hoy por hoy, con todos los avances tecnológicos e incluso con la revolución de la IA, se nos hace inconcebible e inimaginable pensar que alguien decida navegar sin rumbo ni timón, y a merced de las corrientes, vientos y circunstancias externas. ¡¡Creeríamos que está loco o es suicida!!

Pero qué pensarían si les digo que ésta es la situación de muchas empresas y organizaciones, donde todavía hay líderes que creen que la gestión de la sostenibilidad empresarial se limita a contar con algunas políticas corporativas, una estrategia de sostenibilidad en papel y acciones desarticuladas de responsabilidad social. Esta realidad dista enormemente de lo que debe ser.

Sostenibilidad nos lleva a tener una mirada de largo plazo para gestionar riesgos no financieros asociados que podrían comprometer la continuidad del negocio. No es una mirada cortoplacista ni filantrópica de temas socioambientales ajenos a tu core. Sostenibilidad nos lleva a tener un enfoque más estratégico del negocio para la captura y creación de valor que perdure en el tiempo. Aquí es donde la gestión efectiva de los criterios ASG (ambientales, sociales y de buen gobierno corporativo) pasa de un mero cumplimiento a convertirse en una ventaja competitiva, sobre todo en un mundo cada vez más incierto y cambiante con consumidores y audiencias más exigentes, informados y atentos.

Cuando la sostenibilidad se queda en un lindo papel: cómo pasar del discurso a la gestión real

Imaginemos una empresa, del sector que quieran, que publica en su web una política de sostenibilidad impecable, pero que nadie la conoce. En la práctica, la empresa carece de comité de sostenibilidad, nadie en la organización tiene objetivos ligados a estos temas; sus proyectos no se evalúan considerando criterios ASG y no gestionan ni reportan indicadores claves. En la práctica, esta política no guía ninguna decisión empresarial relevante.

Para revertir esta situación y lograr que la sostenibilidad sea parte esencial del negocio y un habilitador del plan estratégico, se necesita tener un sistema legítimo y operativo; donde la política sea el punto de partida. Porque si bien la política define claramente los principios y compromisos de sostenibilidad, ésta no garantiza su implementación. Por ello, se necesita desarrollar los siguientes pilares que asegure su relevancia para el negocio:

  • Gobernanza y responsabilidades;

  • Integración de criterios ASG en la toma de decisiones empresariales;

  • Gestión de indicadores y reporte;

  • Cultura y capital humano; y

  • Comunicación sincera y auténtica.

Gobierno y definición de responsabilidades

Sin un gobierno interno establecido y reconocido en la organización, la gestión de la sostenibilidad se diluye y pasa a ser algo más estético, filantrópico y accesorio. Por eso, es supremamente importante integrar la sostenibilidad en los órganos de gobierno existentes, como directorio y comité ejecutivo, e inclusive crear un comité de sostenibilidad que asegure el abordaje de los criterios ASG más relevantes para la organización y su rendición de cuentas.

Asimismo, se tiene que asegurar el accountability de estos temas en la organización. No solo con la definición de un “Chief Sustainability Officer” o Director / Responsable de Sostenibilidad que tenga un mandato formal, objetivos de desempeño asociados y un presupuesto, sino también asegurar la delegación de responsabilidades en las diferentes áreas y posiciones específicas. La revisión y actualización de los manuales de funciones es clave para ello, así como la incorporación de metas de empresa asociadas con la gestión ASG.

Finalmente, se debe revisar el gobierno corporativo para asegurar la incorporación de esta gestión ya sea en políticas existentes o creación de nuevas, canales de denuncia, transparencia, gestión de riesgos, rendición de cuentas, entre otros.

Integración de criterios ASG

Con el gobierno establecido y las responsabilidades definidas, debemos asegurar que los criterios ASG estén integrados en la toma oportuna de decisiones de la empresa.  Para ello, debemos partir de la evaluación de los impactos en los aspectos ASG que la empresa genera en toda su cadena de valor, así como los riesgos y oportunidades asociados a ellos; las evaluaciones de materialidad son muy útiles para ello.

También, se debe revisar y actualizar los procesos y sistemas internos que aseguren esta integración y el flujo de información. Procesos como evaluación de proyectos e inversiones (Capex y Opex), selección de proveedores, lanzamiento de nuevos productos y servicios, evaluación de nuevas sedes y ampliaciones, inclusive aprobación de donaciones, priorización de grupos de interés para relacionamiento, entre otros, deben de contar con matrices de evaluación que ponderen junto con los temas financieros los criterios ASG.

Indicadores y reporte

Es muy conocida la frase “lo que no se mide, no se puede gestionar”, pero sinceramente cuántas empresas tienen definidos indicadores ASG claves que les permitan evaluar de manera holística su desempeño empresarial.  La definición y gestión de indicadores es clave para complementar la conexión de la sostenibilidad con la estrategia de negocios y la toma de decisiones informadas.

Aquí no hay que inventar la pólvora. Existen marcos ASG internacionales que ayudan a las empresas y organizaciones a definir los indicadores más pertinentes de acuerdo con el core de negocio.  Adicionalmente, las expectativas de los principales grupos de interés ayudan a complementar la matriz de indicadores a gestionar internamente.  

Cultura organizacional y talento

Todo lo mencionado anteriormente queda en nada, sin una cultura y talento que lo sostenga. Las personas necesitan alinear sus objetivos y valores personales con los de la organización; las personas buscamos sentir que somos parte de algo más grande, que nuestro trabajo tiene un significado y que nuestras acciones trascienden los linderos de la empresa.

Por ese motivo, la sostenibilidad tiene que respirarse en un propósito empresarial ambicioso y claro, y traducirse en comportamientos, conductas, actitudes, creencias, valores y decisiones cotidianas en la organización. Debe vivirse genuinamente a través de sus líderes, tanto dentro como afuera de la organización, y contagiarse a todos en todos los niveles de la organización.

Asimismo, se necesita desmitificar que es un tema esotérico para que pueda aplicarse en todos los roles de la empresa. Para ello, los programas de sensibilización y formación ayudan a nivelar la comprensión, y complementado con el desarrollo de habilidades blandas se permite el empoderamiento del talento y el alcance de los objetivos.

Adicionalmente, la creación de programas internos que promuevan la colaboración interáreas y la innovación impulsan la resolución de desafíos empresariales, la captura de valor y la vivencia genuina en el día a día de la sostenibilidad.

Comunicación sincera y genuina

Algunas empresas prefieren ser “prudentes” y “reservadas” respecto de la información que comparten, pasando por alto que lo que no dicen, otros lo dirán por ellos.  Otras, tienden a engrandecer su gestión y embellecer su comunicación, olvidando que las nuevas generaciones exigen pruebas.

Por ese motivo, es esencial transparentar su gestión y crear relaciones de confianza con sus respectivos grupos de interés.  No limitarse a publicar una vez al año un reporte de sostenibilidad, sino crear canales y espacios específicos para sus audiencias a través de los cuales se pueda tener una comunicación proactiva, genuina, sincera y de doble vía, sustentada con evidencias sólidas para así evitar el muy conocido Sustainability Washing. Comunicar lo que eres de forma genuina te ayudará a evitar potenciales crisis reputacionales en el futuro.

También conocer de primera mano, cuál es la percepción que tienen sus audiencias respecto de la gestión empresarial, así como sus dudas y preocupaciones, ayudará a las empresas a mejorar sus planes de comunicación y relacionamiento y a definir métricas para medir su efectividad.

Autoevaluación…

¿Cómo está tu empresa? ¿La gestión de sostenibilidad es solo por cumplimiento o por convicción?  Te animo a responder este test para ver cómo vas en tu gestión de sostenibilidad.

CHECKLIST

¿Tienes una política de sostenibilidad alineada a una estrategia concreta?

¿Tienes objetivos definidos y realizas revisiones periódicas para ver su progreso?

¿Tu máximo órgano de gobierno revisa regularmente los criterios ASG priorizados como parte de la agenda empresarial?

¿Tienes un comité y un responsable formal de sostenibilidad que lidere con autonomía esta gestión en tu organización?

¿La evaluación de proyectos, inversiones, selección de proveedores, entre otros, contempla la evaluación y ponderación de criterios ASG?

¿La gestión de riesgos en tu empresa incorpora los riesgos ASG de manera sistemática?

¿Tu empresa gestiona indicadores ASG y los mide con frecuencia? ¿Los resultados de las mediciones influyen en las decisiones empresariales y en el cumplimiento de las metas empresariales, incluyendo compensaciones y bonificaciones?

¿Tus colaboradores entienden los compromisos de sostenibilidad asumidos por la empresa y se involucran en su cumplimiento?

¿Capacitas regularmente a los colaboradores en temas de sostenibilidad y ética?

¿Tienes programas y/o espacios que promuevan el involucramiento de los colaboradores como agentes de cambio?

¿Tienes canales específicos de comunicación con tus audiencias priorizadas? ¿Evalúas periódicamente la efectividad de tus comunicaciones y acciones de relacionamiento?

Si la mayoría de tus respuestas fueron “sí” y cuentas con evidencia que las respalde, te felicito, la sostenibilidad hace parte de tu modelo de negocio. Por el contrario, si la mayoría de tus respuestas fueron “no” o “en proceso”, entonces probablemente estés en un enfoque más de cumplimiento. 

Primeros pasos

Te invito a revisar las siguientes recomendaciones para que las puedas tener en cuenta e implementar.

Materialidad y prioridades

  • Identifica los aspectos ASG más relevantes para tu negocio y tus grupos de interés para que los puedas gestionar

Gobierno legítimo

  • Asigna roles y responsabilidades a través de comités, posiciones y sponsors en la alta dirección

  • Integra los criterios ASG en tu gobierno corporativo y gestión de riesgos

Objetivos ASG en negocio

  • Formula metas cuantificables integradas al planeamiento estratégico y presupuestal de tu empresa

  • Establece metas organizacionales no financieras relacionadas con las prioridades ASG definidas

Indicadores

  • Define los indicadores ASG claves y asegurar su gestión, monitoreo y revisión periódica

Gestión del talento

  • Desarrolla programas de formación específicos por áreas, funciones y nivel organizacional

  • Crea espacios y plataformas de colaboración e innovación

Transparencia

  • Implementa un sistema de rendición de cuentas con tus grupos de interés internos y externos  

  • Gestiona las credenciales pertinentes que respalden y sustenten tu gestión en sostenibilidad

  • Que todas tus declaraciones de sostenibilidad cuenten con sustentos para evitar Sustainability Washing

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